De acuerdo con Mora, en los años 70 estaba en una rumba en Bogotá y en medio de la borrachera, se fue con unos músicos a esa ciudad del pacífico porque ellos tenían unas presentaciones allí.  

Asegura que solo se acuerda despertar en una casa desconocida y no sabía exactamente dónde estaba. 

Mora cuenta que uno de esos músicos le contó y le pidió el favor que si lo acompañaba a un funeral para darle un pésame a un conocido.

Al llegar a la casa del difunto, asegura que se sorprendió al ver que las personas no estaban tristes sino bailando y tomando. 

“La gente alrededor estaba de rumba, los ancianos estaban jugando dominó y los niños jugaban por toda la casa”, indicó el cantante. 

Según el artista, esa escena lo impresionó tanto que le resultó fácil escribir la canción porque él quería que lo velaran de esa forma. 

A continuación, la entrevista completa del curioso momento: