Según el texto, el chef padecía “una condición cardiaca genética” que le había sido diagnosticada recientemente.

El documento también aclara que el deceso de Cuellar se dio en Malasia, y no en Singapur como se difundió inicialmente, el pasado 13 de noviembre “mientras realizaba una gira por países asiáticos dando a conocer nuestra cocina colombiana”.

De Cuellar destacan que su chispa convirtió el sueño de ese restaurante en una realidad donde quedará su legado, del que destacan “el respeto por la cadena productiva de los alimentos” y “el valor de la pasión, la curiosidad, la humildad” por quienes lo rodeaban y por eso mostraron el dolor por despedirlo “de una manera tan repentina e inesperada”.

El comunicado de Canasto Picnic Bistró, firmado por el cofundador y gerente general, Andrés Pieschachón, le dedicó unas palabras para recordarlo:

“Más que un chef, era un alquimista. Parte genio, parte artista, parte pensados, parte músico, parte chef, parte teórico del color, parte botánico. Nos enseñó que la comida es un arte que todos podemos disfrutar de manera democrática y él lograba sorprendernos de una manera muy especial con sus productos silvestres, flores comestibles y juego de sabores y colores”.

Y otro aparte del texto reseña: “Procuró enseñarnos que desde el campesino hasta el consumidor final hay un mundo extenso en el cual le fascinaba perderse y que intentaba transformar con una autentica convicción de ayudar, exaltar lo local y a sus productores”.

Entre tanto, en las últimas horas se conoció que Cuellar fue hallado sin vida en un hotel de dicho país y que la Cancillería ya está adelantando los trámites necesarios para repatriar el cuerpo, una vez se cierre la investigación por la sorpresiva muerte.

Cabe mencionar que Alejandro hizo parte del programa ‘Masterchef’, en su versión para Polonia, en donde fue el encargado de darle a conocer a los participantes la gastronomía nacional; además, colaboró con ‘Masterchef Celebrity’ Colombia.