Jaramillo es el representante legal de la compañía Interandes Helicópteros S.A.S., la propietaria de la avioneta incautada con 446 kilos de cocaína en el archipiélago de San Andrés; esta era piloteada por un hombre identificado como Juan Camilo Cadena. 

Una vez se difundió el caso, todas las miradas apuntaron al esposo de Alejandra Azcárate, quien, en su condición de representante legal, se puso a disposición de las autoridades, detalló la actriz en diálogo con W Radio.

“Es una situación muy difícil, muy compleja, donde mi marido ha salido salpicado por ser el representante legal de la empresa a la que pertenece el avión. Sin embargo, no es la persona responsable de la operación y de los alquileres. […] Sé que la jueza primera de Providencia con función de control de garantías, en la primera audiencia, los reconoció como víctimas dentro del proceso a mi marido, su socio y a la empresa”, añadió Azcárate, en esa cadena radial. 

La actriz reveló cómo fue el momento en que su esposo fue notificado por lo ocurrido y aseveró que él estaba ocupado en otro de sus trabajos. (Vea también: [Video] Quién es el esposo de Alejandra Azcárate, con el que lleva 15 años y del que poco habla).

“Mi esposo ni sabía que el avión estaba en vuelo. Él estaba en una finca en Tolima haciendo un trabajo audiovisual con un dron. Mejor dicho, estaba en otra vuelta. Mi marido se entera cuando su socio recibe la llamada acerca de lo que estaba sucediendo con ese avión”, agregó en ese medio. 

Aseguró que la empresa de su marido le alquiló el avión a Juan Camilo Cadena, quien, además, es un piloto con licencia de Aerocivil y ya había hecho varios vuelos con aviones alquilados de la compañía. “Si el piloto estaba autorizado y se pensó que era una misión humanitaria, la única intención que hubo aquí fue la de colaboración”, apuntó Azcárate, en esa emisora. 

Posteriormente, recalcó en la entrevista que Cadena era uno de los 5 pilotos autorizados por Aerocivil para volar la avioneta de la empresa y lamentó que “les hayan dado por la cabeza” haciendo uso de la compañía para cometer el ilícito. 

“Hemos sido, tanto mi marido como yo, personas que nos hemos dedicado toda la vida a trabajar honestamente. Mi esposo no es un narcotraficante de octava, es un publicista de primera y un ser humano recto y vertical. Quienes nos conocen, así nos reconocen”, concluyó la actriz en La W.