La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres) destacó en un comunicado que la propagación del coronavirus en el país tiene en riesgo la sostenibilidad de aproximadamente 500.000 empleos directos, y más de un millón de indirectos debido a que los restaurantes se están viendo obligados a cerrar sus puertas ante la incapacidad de hacer entregas a domicilio.

“Reconocemos la complejidad de la situación a la que todos nos estamos enfrentando y el único que puede lanzarnos un flotador ante esto es el Gobierno”, resaltó Guillermo Gómez, presidente de Acodres.

El dirigente gremial destacó que en este momento Colombia se enfrenta a un escenario de economía de guerra, por lo que el sector espera que la declaratoria de Estado de Emergencia haya revestido al Gobierno de herramientas para tomar decisiones frente al congelamiento de arriendos y servicios públicos de los establecimientos, de lo contrario, se enfrentarían a un panorama de cierre total.

“Durante el simulacro de aislamiento en Bogotá el pasado fin de semana, los registros de domicilios solo alcanzaron el 22% de los despachos de un día normal, y los restaurantes que continúan trabajando, lo hacen a pérdida con el objetivo de mantener las condiciones de su planta de personal”, manifestó Acodres en el documento.

El gremio destacó además que son falsas algunas afirmaciones sobre aumento descomunal de precios de los productos enviados a domicilio; además, aclaró que no hay abusos por suspensiones de contratos o por que haya trabajadores activos durante la cuarentena. “Los casos de suspensión de contratos se asumen, agotadas todas las instancias legales existentes y considerando la amenaza de quiebra que hay sobre nuestra industria”.