El informe lo atribuye en parte al ciclo de cultivo dela variedad arábiga, que representa 70 % de la producción en Brasil, primer productor mundial.

En Colombia, la Federación Nacional de Cafeteros anunció que la producción de café colombiano aumentó 5 % en lo corrido del año. Asimismo, la producción mundial de la variedad robusta aumentaría ligeramente en un 1,5 %, pero no sería suficiente para compensar la caída del arábigo, que debe caer en un 2,7%.

Las plantas de esta variedad siguen naturalmente un ciclo bienal, alternando un año de gran floración, que permite una mejor productividad, y un año de floración menos intensa, que sucede en 2019.

Sudamérica es la región más afectada, con una disminución de 3,2 %, quedando en 78,08 millones de sacos. En total serán 167,4 millones de sacos de 60 kilos los que se produzcan a escala mundial, según el informe.

Aún así, en Brasil se prevé que la cosecha de 2019 sea la segunda más grande obtenida durante un ciclo bienal negativo.

A pesar de la contracción de la producción y el aumento de la demanda, los precios del café, cotizado en Londres para el robusta y en Nueva York para el arábiga, han bajado casi un 40% desde principios de 2017.