Dinero informó que el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) aprobó a la Federación de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya para que medie los cultivos de estas semillas de maíz en altitudes de entre 1.200 y 1.800 metros sobre el nivel del mar.

El medio explicó que los prototipos de maíz fueron modificados y creados en diferentes laboratorios gracias a varias tecnologías para el mejoramiento genético de sus plantas.

Los estudios para la elaboración de esta iniciativa comenzaron en el año 2014 y fueron apoyados por el Centro de Investigación de la Cadena Agroalimentaria de Cereales y Leguminosas (Cenicel), el grupo de Ingeniería Genética de Plantas de la Universidad Nacional de Colombia y el Fondo Nacional Cerealista (FNC), agregó la revista.

Al respecto, la directora de la Asociación de Biotecnología Vegetal Agrícola (Agro Bio) María Uscátegui dijo a El Nuevo Siglo que si Colombia no desarrolla la creación de este tipo de semillas transgénicas retrocederá en 20 años el estado de su producción y agricultura.

Por ello, la dirigente explicó que todas las entidades nacionales encargadas de los estudios de factibilidad, salubridad y aprobación cuentan con los los mecanismos para considerar la pertinencia o no de este negocio.

El marco regulatorio de Colombia es sólido basado en el respaldo científico para evaluar y para aprobar este tipo de semillas. No es que se importan y ahí mismo se siembran. Las semillas genéticamente modificadas tienen un marco regulatorio muy estricto, el cual tiene que ser evaluado previa su comercialización”, dijo Uscátegui al periódico.