Pero Duque apeló a términos distintos a los de Alberto Carrasquilla, que ha sostenido que se está estudiando la posibilidad de que las empresas puedan aplazar este pago en medio de la crisis económica por la pandemia del coronavirus.

“Soy un convencido que Colombia debe enfrentar de manera fraterna entre trabajadores y empleadores con el apoyo del Gobierno esta situación excepcional y eso implica proteger el empleo y la sostenibilidad de quienes lo generan”, empezó por decir Duque a Portafolio.

Después, soltó su idea de cómo se debe resolver esta situación, insistiendo en el concepto de fraternidad: “Por eso, debemos tener claro que la prima se debe pagar y encontrar herramientas para que ese pago se dé con facilidades manteniendo la fraternidad entre empleadores y empleados. Es con acuerdos fraternos y con mecanismos, como juntos saldremos adelante”.

La idea de “facilidades”, que el diario económico no le pidió aclarar al presidente, deja abierta la posibilidad de que no se pague exactamente en junio, sino más adelante, o que se pague por partes.

Y la idea de “fraternidad”, se sobreentiende, hace alusión al hecho de que la decisión que se tome en ese sentido tiene que ser acordada entre trabajadores y empleadores. No puede ser una decisión unilateral de los empleadores.

A finales de la semana pasada, Carrasquilla dijo, en una conferencia virtual, que aunque el Gobierno tiene “muy poquito tiempo” para enfrentar el problema que han manifestado las empresas por el pago de la prima de mitad de año por la falta de recursos para cumplir con esta obligación, se está “buscando la manera”.

“Estamos buscando la manera de que haya una medida que permita posponer, si se quiere, el pago de esa prima”, dijo.

La idea de tocar la prima de mitad de año se viene moviendo desde que el exvicepresidente Germán Vargas Lleras lo mencionó en una columna de El Tiempo, a lo que le han hecho eco también Acopi.