“[El aumento del salario mínimo] Lo recibimos bastante mal porque teníamos la ligera esperanza de que el Gobierno fuera capaz, y el presidente de la república, de desligarse de las propuestas del Ministerio de Hacienda, de Fedesarrollo, de Anif y demás instituciones”, dijo Gómez en Caracol Radio.

Para el dirigente sindical, un incremento al salario mínimo del 8, 11 % “hubiera significado enviarle un mensaje muy alentador al país, a la clase trabajadora, quienes devengan el salario mínimo legal”.

En sus cuentas, el aumento del 6 % anunciado este jueves por el presidente Iván Duque en Cartagena, la diferencia es algo así como de 650 pesos diarios “que no alcanzan ni para un [dulce] coffee delight”.

“Consecuencialmente, creo que el Gobierno dilapidó la oportunidad de ponerse de cara al país y pudieron más las presiones del sector empresarial, que lo que hubiera significado llegar a ese millón de pesos y que la gente hubiera tenido su primer millón, que hubiese sido un formidable regalo de Año Nuevo”, lamentó Gómez en la emisora.

“Hubiese sido un mensaje porque se había convertido en algo emblemático. Eso estaba en el ideario de la gente. Lo percibe uno cuando está en una plaza de mercado, en un terminal aéreo, con los transeúntes comunes y corrientes o en un centro comercial”, agregó el presidente de la CUT. “Desafortunadamente parece ser que ese lenguaje emblemático estos gobiernos no lo entienden”.

Arias, por su parte, aseguró en Noticias Caracol que la decisión de este incremento la tomó el Gobierno “al lado de los empresarios”.

“Queremos ser muy enfáticos en esto: este es un Gobierno que solamente gobierna para ellos. Les regaló más de 10 billones de pesos en la reforma tributaria y ahora atiende el reclamo de que el aumento salarial fuera mesurado”, se quejó Arias.