En una decisión sin precedentes que sacude al sector industrial en Cundinamarca, la Corporación Autónoma Regional (CAR) le puso un tajo definitivo a la explotación de agua que venía realizando la Industria Nacional de Gaseosas (Coca-Cola FEMSA) en el municipio de La Calera. Mediante la Resolución 347 de 2026, la autoridad ambiental determinó que la gigante de las bebidas no podrá seguir utilizando tres de sus siete manantiales principales.
Los estudios técnicos determinaron que los pozos 5, 6 y 7 ya no podrán ser explotados por la multinacional. Pero la “tijera” de la CAR no paró ahí: los cuatro pozos restantes que sí recibieron autorización sufrieron un recorte drástico del 42 % en su caudal permitido, pasando de 3,23 a apenas 1,9 litros por segundo.
Además de perder el acceso al agua, la CAR le mandó un mensaje de “corresponsabilidad” a la empresa. Entre las medidas de cumplimiento inmediato se destacan:
- Recorte de vigencia: El permiso ya no será por 10 años, sino por solo 5.
- Compensación ambiental: Coca-Cola deberá comprar 53,4 hectáreas de páramo para restauración y conservación.
- Tecnología de punta: Tendrán que instalar telemetría para que la CAR vigile en tiempo real, gota a gota, cuánto están sacando.
Lo más llamativo de la decisión es que la infraestructura de los pozos que Coca-Cola ya no podrá usar deberá ser adaptada por la misma empresa para abastecer el acueducto municipal. Es decir, el agua que antes iba para las gaseosas, ahora tendrá que ser canalizada para el consumo de los habitantes urbanos y rurales de La Calera.
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