“No será la última que se declare en bancarrota en América Latina”, asegura Miguel Mujica, profesor de la Aviation Academy, dependiente de la Universidad de Ámsterdam, en El País, de España, y agrega que el hecho de que Avianca se hubiera acogido al artículo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos “deja ver lo que ya se sabe de las aerolíneas: que tienen un margen muy pequeño en comparación con otros sectores”.

El análisis, escrito por Ignacio Fariza, que publica ese diario también relaciona la opinión de Brendan Sobie, consultor independiente especializado en la industria aérea, que sostiene que, si los gobiernos latinoamericanos no “empiezan a proveer un apoyo significativo para apoyar sus sectores aéreos, es probable que haya más quiebras”.

Precisamente, este jueves, Francisco Bernier González recuerda en una columna de Portafolio que la intervención del Estado ha existido en distintos sectores estratégicos como defensa, transporte aéreo y otros. “Pasada la Gran Depresión y durante la Segunda Guerra Mundial se vio la necesidad de colocar en marcha la economía y crear pleno empleo, jugando los gobiernos un papel directo más activo. Hoy estamos en una situación de guerra parecida y muchos gobiernos han salido al salvamento de sus aerolíneas”, dice.

“En esta situación de crisis el Gobierno precisa hacer lo necesario y actuar rápido para asegurar la supervivencia de Avianca pues posiblemente nadie lo hará (United ya reconoció como pérdida sus préstamos) y evitar un mayor deterioro, entendiendo que el crecimiento de la demanda será lento y su nivel de ingresos disminuirá de manera notoria durante 2020 e incluso 2021”, agrega Bernier González en el diario económico.

Estas posturas, claro, tienen férreos oponentes que ven en Avianca una aerolínea extranjera (de Panamá, para ser más precisos), por lo cual el Gobierno no debería lanzar ningún salvavidas. Ese es el caso de Vicky Dávila, que calificó de “chantaje” el pedido de ayuda de la aerolínea.

“Anticipamos que serán muchas las aerolíneas globales que tendrán que reorganizarse en los próximos meses, esperemos que para emerger como más eficientes y con una estructura de costes más ágil tras la pandemia”, dijo, por su parte, citado por el diario español, Jonathan Berger, director ejecutivo de Alton Aviation, una de las grandes consultoras del sector.

Fariza, en su análisis, dice que nadie duda de que los movimientos en las aerolíneas volverán, y algunas ya piensan en julio, “pero hasta que llegue ese día la crisis seguirá cobrándose víctimas en el sector. Avianca ha sido, probablemente, la primera de muchas”.