Este robo, que ocurrió sobre las 6 de mañana del domingo 16 de octubre de ese año, revivió a propósito del lanzamiento de la serie ‘El robo del siglo’, en Netflix; de acuerdo con Semana, el grupo de delincuentes permaneció 21 horas dentro dela sede del Emisor, a la que lograron entrar gracias a que conocían las instalaciones y el “sofisticado y complejo” sistema de seguridad, lo que les permitió desactivar todas las alarmas.

Al ingresar a las instalaciones del banco y burlar el sistema de seguridad, según indicó el medio, el grupo de hombres logró abrir no solo la bóveda que protegía los billetes (muchos de los cuales aún no habían sido emitidos en la época), sino irrumpir en la caja fuerte de un metro de espesor a la que, de acuerdo con las autoridades en esa época, era imposible acceder “con un simple soplete de acetileno”.  

“Cuando llegamos al sótano nos dimos cuenta de la magnitud de los hechos que se habían dado ahí. Encontramos un caos general, un desorden donde se apreciaban herramientas, equipos, tanques y ventiladores. El área estaba inundada y había un silencio sepulcral”, indicó en El Espectador Marco Emilio Zabala, quien hasta ese momento ejercía el cargo de gerente de esa sucursal del Banco de la República.

El exfuncionario, que después fue acusado de haber participado en el monumental robo que causó la privación de su libertad por varios años hasta demostrar su inocencia, contó en el diario que cuando llegó al Emisor puso ver la bóveda perforada por la puerta auxiliar. “Se notaba que se había dado el asalto y se había sustraído el dinero”.

Luego de recoger todo el dinero, que pesaba más de cuatro toneladas, los delincuentes salieron por la puerta principal de la sucursal del banco en un camión rojo con toda la plata envuelta en paquetes sellados con plástico, hacia la colchonería en la que posteriormente se la repartieron. De acuerdo con El Tiempo, era tanto el dinero que muchos billetes tuvieron que ser escondidos en colchones.

Los hombres emprendieron la huida por varias carreteras, de hecho, en una de ellas fueron detenidos por agentes de tránsito, mismos que fueron sobornados y amenazados para que los dejaran seguir. Según contó el medio, era tanto el dinero que se salieron varios millones del camión y fueron recogidos por habitantes de pueblos y paraderos.

Ante el millonario robo el Banco de la República tomó varias decisiones; la primera, prohibir la comercialización de estos billetes; la segunda, determinar que solo se podían cambiar en las sedes del Emisor; gracias a esto, de acuerdo con el diario, se pudieron recoger 18.000 millones de pesos, y la tercera, hacer el cambio a una nueva familia de billetes en el país (la que aún circula).