Gonçalves, segundo en su categoría en la edición de 2015, y que disputaba su décimo tercer Dakar, se cayó en el kilómetro 276 de la especial.

El piloto estaba inconsciente y con paro cardiorrespiratorio cuando llegó el equipo médico al lugar del accidente. Luego de intentar la reanimación, fue trasladado en helicóptero a un hospital, donde se certificó su fallecimiento, precisaron los organizadores en un comunicado.

Fue el piloto australiano Toby Price, vigente campeón y que circulaba por detrás de Gonçalves, quien encontró al piloto en el suelo, precisó David Castera, director del Dakar.

El portugués, campeón del mundo de rally todo terreno en 2013, debutó en el famoso Dakar en 2006 y finalizó cuatro veces entre los 10 primeros.

Luego de romper su motor en la tercera etapa, Gonçalves ocupaba la posición 46 de la clasificación general al término de la sexta etapa.

“Paulo era alguien que estaba aquí desde hacía tiempo, al que conocíamos todos, que era incluso una figura del rally”, declaró Castera. “Por eso estos momentos son muy difíciles”.

Desde la creación del rally, en 1979, 25 participantes han fallecido, 20 de ellos motoristas. La última muerte de un piloto se había producido en la edición de 2015 en Argentina.

“Todos sabemos que la moto es peligrosa”, declaró Castera, preguntado sobre los riesgos en esta categoría. “Sales por la mañana y no tienes protección, nada. Todos los pilotos lo saben”, añadió el director del Dakar, que compitió en cinco ocasiones con una moto. “Además es un profesional que conocía bien los riesgos. Este deporte es peligroso y se sabe”.

Gonçalves había podido tomar la salida del Dakar este año por los pelos, luego de sufrir un accidente que le causó una fractura en el bazo el pasado diciembre. “Para mí ya es una victoria estar en la salida”, había declarado.