El acto protagonizado por el popular ‘Lío’ se presentó en la goleada 4-0 del Barcelona como local sobre Osasuna, pues luego de anotar el último tanto, se quitó la camiseta del cuadro catalán para lucir la de Newell’s Old Boys y señalar al cielo.

Lo particular es que la prenda tenía el logotipo de Adidas, rival comercial de Nike, el patrocinador del Barça y firma que tiene contrato de exclusividad con el conjunto ‘culé’ para que sus jugadores no usen otras marcas en su ropa de competencia.

También se vio la imagen de Yamaha en el frente y la de Zanella, en la espalda, lo que generaría conflictos con Rakuten, sponsor principal de la camiseta del Barcelona.

“No debió haberlo hecho, debió tapar las marcas”, opinó al respecto Guillermo Ricaldoni, director de la firma de mercadeo deportivo ‘We Are Sports’, citado por el periódico argentino La Nación y quien avisó que las cláusulas de exclusividad le podrían costar al los catalanes o al propio Messi varios miles de euros.

De hecho, la federación española ya multó al club con 3.000 euros por violar la reglamentación de exhibición de imágenes comerciales en la celebración de un gol, apuntó el diario As.

Lo cierto es que fue uno de los homenajes más virales a Diego Maradona y que cuando Lionel Messi lo efectuó, seguramente, no pensó en los líos que generaría.