Agudelo vivió un debut de ensueño en la máxima categoría del fútbol italiano, y en un estadio icónico como el de Marassi, pues tardó 20 minutos para dejar su huella en un partido de trascendental importancia para su equipo, que se midió con el Brescia sin margen de error y en plena zona de descenso.

El técnico ítalo-brasileño Thiago Motta, quien sustituyó a Aurelio Andreazzoli esta semana, convocó a Agudelo y decidió darle confianza después de que el colombiano apenas se sentara en el banquillo en tres ocasiones en ocho jornadas.

Saltó al terreno de juego en el primer minuto de la segunda mitad, colocado en el centro del campo detrás del delantero Andrea Pinamonti, y su gran momento llegó en el minuto 66, cuando Pinamonti recuperó un balón en el área y lo ofreció a Agudelo para que este lo rematara con un tremendo zurdazo que se acomodó en el ángulo.

La diana anotada por Agudelo tuvo un impacto tremendo para un Génova que completó la remontada en los últimos quince minutos finales, gracias a los goles del marfileño Christian Kouamé, de media chilena, y del veterano macedonio Goran Pandev.

El 3-1 final devolvió al Génova una victoria que le faltaba desde el pasado rpimero de septiembre, cuando doblegó 2-1 al Fiorentina en casa. De allí perdió cinco partidos y empató uno, lo que le hizo bajar hacia la zona de descenso de la Serie A.

Los tres puntos de este sábado, propiciados por el golazo del exjugador de Atlético Huila, permitieron al conjunto genovés salir de la zona roja y hacerse con una momentánea ventaja de un punto sobre el propio Brescia, antepenúltimo.