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Este artículo fue curado por pulzo   Feb 27, 2026 - 6:59 pm
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La Selección Colombia Sub-17 enfrentó un nuevo desafío este viernes 27 de febrero en su camino de preparación con miras a torneos internacionales. El rival en turno fue Brasil, una potencia del fútbol juvenil sudamericano, a quien ya había enfrentado el pasado martes en un duelo que concluyó 3-1 a favor de la 'canarinha'. Aquella derrota dejó lecciones importantes para el equipo colombiano, que se dedicó a identificar y perfeccionar los aspectos a mejorar, con la intención de competir en igualdad de condiciones y evitar repetir los errores cometidos.

El encuentro se llevó a cabo en la sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, ubicada en la ciudad de Barranquilla. El ambiente reflejaba la tensión y el deseo de revancha del conjunto colombiano, que desde el inicio del partido buscó imponerse en el terreno de juego con mayor organización, solidez defensiva y creatividad al atacar. A pesar de la fortaleza y experiencia del equipo brasileño, la selección colombiana mostró iniciativa para contrarrestar el estilo de juego de su oponente.

Con el paso de los minutos, Colombia logró adaptarse al ritmo del partido y, tras varias aproximaciones ofensivas, consiguió generar una oportunidad clara a su favor. La insistencia tuvo frutos al minuto 30, momento en el que el equipo colombiano recibió un penalti tras una jugada disputada en el área rival. José Escorcia, encargado de la ejecución, no titubeó y definió con precisión, igualando el marcador 1-1 ante el júbilo de sus compañeros y los presentes en la sede deportiva.

La anotación de Escorcia fue celebrada con entusiasmo en las filas del equipo tricolor, ratificando el crecimiento anímico y futbolístico del plantel tras el anterior enfrentamiento. El gol sirvió no solo para emparejar las acciones en el marcador, sino también para demostrar la capacidad de reacción y resiliencia del grupo juvenil colombiano contra selecciones de alto nivel como Brasil.

Esta serie de partidos tiene un valor significativo, ya que funciona como medidor real del nivel y la preparación de los jóvenes futbolistas colombianos frente a rivales tradicionales de la región. Así lo confirma la atención puesta por la Federación Colombiana de Fútbol en la organización y seguimiento de estos encuentros amistosos, que permiten ajustes tácticos y mentales en los jugadores y en el cuerpo técnico. De acuerdo con la información registrada, la evolución mostrada por la Selección Colombia Sub-17 responde a un proceso de formación que prioriza la experiencia y el aprendizaje en escenarios competitivos.

¿Qué importancia tienen los partidos amistosos para el desarrollo de una selección juvenil?

Los encuentros amistosos, como el que disputaron Colombia y Brasil Sub-17, suelen ser cruciales en la formación de jugadores y equipos nacionales. Estos partidos permiten a los técnicos y futbolistas identificar fortalezas y debilidades, ajustar estrategias y ganar confianza frente a rivales de nivel continental.

Además, la experiencia de medirse ante selecciones reconocidas en el panorama sudamericano brinda a los jóvenes la posibilidad de conocer diferentes estilos de juego, adaptarse a la presión y aprender de situaciones reales que irán encontrando a lo largo de sus carreras deportivas. Por ello, estos compromisos, organizados por entes como la Federación Colombiana de Fútbol, adquieren relevancia en el proceso de formación integral de los futbolistas y en el fortalecimiento del proyecto deportivo nacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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