Y es que sus dos más grandes genialidades sucedieron allí, en el partido del 22 de junio de 1986, frente a Inglaterra: su gol con la mano, la ‘mano de Dios’, y el, para muchos, mejor gol de la historia de los mundiales, dejando regada a casi toda la selección inglesa, incluido el portero.

Es por eso que este miércoles, el ‘Coloso de Santa Úrsula’ también tuvo arreglos florales en sus alrededores, donde hinchas del fútbol se acercaron a mostrar sus respetos a Maradona en el escenario que lo consagró:

En su interior, en el mismo arco que recibió sus goles más legendarios —además de los dos contra Bélgica, que catapultaron a la selección Argentina a la final de ese mundial– se posó una corona de flores con su nombre:

La cuenta del estadio también dedicó otros mensajes al 10: