El testimonio del hombre, destacado por el diario Olé, se enfocó en la última época del ‘Pelusa’ en Argentina y señaló directamente a un sujeto llamado Charly, primo de Rocío Oliva, última mujer que tuvo el famoso ‘10’.

“Diego me llamaba para comer un asado. A las 6 llegaban Dalma y Gianinna, sus hijas, y nos decía que estaba contento por recibirlas… Cuando nos queríamos ir, aparecía este Charly y le decía: ‘Diego, ¿una cervecita?’. No la pedía, se la traían. Se clavaba una Corona. A los 10 minutos, venían y le apoyaban otra. Yo le decía: ‘Charly, van a venir las hijas’. Y me decía que no pasaba nada”, relató inicialmente.

Y agregó: “A la tercera cerveza, Diego empezaba a balbucear y decía: ‘¿Y ahora qué hago?, vienen las chicas’. Y Charly remataba diciendo: ‘Bueno, ¿abrimos un vino?'”.

Por otra parte, Mariano Israelit, añadió que Diego Maradona, que murió por un paro cardiorrespiratorio días después de practicarse una cirugía por un hematoma en la cabeza, “estaba muy cansando, muy dolorido de la rodilla”.

Además, se atrevió a revelar que el tratamiento que recientemente se hizo el exfutbolista, no salió de la mejor manera: “Hablando con una de las hijas, me enteré de que cuando lo operaron le hicieron unos estudios y a través de una resonancia vieron que la prótesis de la rodilla que le pusieron no era la mejor. Y como tenía que operarse la otra también, estaba angustiado, dolorido”.

La mala relación entre la Dalma y Gianinna Maradona quedó en evidencia cuando estas no dejaron entrar al funeral a Rocío Oliva, que salió llorando ante los medios por la prohibición.