Boca Juniors informó este lunes que todos sus integrantes están en cuarentena dentro de la concentración que diseñó el equipo ya que se identificó un brote de contagios de coronavirus entre sus integrantes: futbolistas y ayudantes. De hecho, el técnico Miguel Ángel Russo abandonó la sede deportiva como medida preventiva porque, por su edad, está dentro del grupo de riesgo que debe evitar a toda costa contraer la enfermedad.

“Durante la noche del viernes 28 de agosto se detectaron síntomas compatibles con COVID-19, por lo que el día siguiente se realizaron test de hisopado rápido, que a algunos integrantes del plantel les dio resultado positivo, por lo que el domingo 30 se repitieron los test PCR a todos los integrantes de la delegación, arrojando la aparición de un brote de contagio”, explicó el equipo argentino en un comunicado.

Varios medios de comunicación de ese país, entre ellos el diario Olé, informaron en las últimas horas que serían 19 los casos positivos entre los integrantes del club ‘xeneize’, de los cuales 14 serían futbolistas del plantel profesional. Pero horas más tarde el periodista Martín Arévalo aseguró que serían 27 los infectados en la concentración del equipo, sumando a varios empleados del hotel en el que se encuentran aislados.

En Boca están entrenando actualmente cinco futbolistas colombianos: Edwin Cardona, Frank Fabra, Jorman Campuzano, Sebastián Pérez y Sebastián Villa. Sin embargo, trascendió que Pérez será cedido a préstamo al Boavista de Portugal.

El brote de coronavirus en el equipo argentino no es una noticia menor, teniendo en cuenta que la reanudación de la Copa Libertadores está programada para mediados de septiembre. De confirmarse que la mayoría del plantel azul y oro está contagiado, se complicaría seriamente la preparación del club para el torneo internacional.