Se podía imaginar que, con su producción confidencial y sus clientes ricos, las marcas de carros de lujo “salen generalmente indemnes de las crisis, pero esta vez registraron caídas de ventas de dos dígitos” afirma Felipe Muñoz, de Jato Dynamics, empresa de vigilia estratégica del sector automotor.

La situación mejoró, sin embargo, a partir del último trimestre 2020. “No era un problema de dinero. Simplemente, los compradores estaban encerrados en sus casas, y postergaron sus compras”, explica Muñoz.

Por tanto, las marcas de lujo han digerido mejor los golpes de 2020 que la mayoría de las marcas generalistas.

“Hay mucho dinero listo para ser gastado”, declara el presidente de Rolls-Royce, Torsten Muller-Otvos, en entrevista con la AFP. “Me impresiona la cantidad de clientes que nos han confiado que con el COVID-19 comprendieron que podían morir mañana y que es ahora cuando hay que aprovechar de la vida“, señala.

La marca británica presentó el jueves un modelo muy exclusivo, cuya parte posterior evoca las líneas de un yate. Solo se han concebido tres unidades.

“Nunca hablamos de precio en los acuerdos con nuestros clientes”, dice el presidente de Rolls-Royce, aunque da a entender que se trata de varios millones de dólares. Un modelo anterior, menos sofisticado que el actual ‘Boat Tail’, costaba 13 millones de dólares (más de 50.000 millones de pesos colombianos mal contados), según rumores que el directivo considera “cercanos a la realidad”.

AFP
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Explosión de ventas de carros lujosos

En Lamborghini, se han disparado las ventas del enorme todoterreno Urus (unos 200.000 euros, 240.000 dólares), desde su lanzamiento en 2018: 7.430 unidades han sido vendidas en el mundo en 2020, mejorando para Lamborghini (marca del grupo Volkswagen) su récord de 2019.

Ferrari vio sus ventas caer 10 % en 2020, con 9.119 bólidos vendidos, pero la recuperación está a la vista desde principios de 2021, con sus ventas impulsadas por la SF90 Stradale, su primer deportivo híbrido, de algo menos de 450.000 euros (540.000 dólares), y la a Monza, un biplaza de 1,7 millones de euros (más de dos millones de dólares)

Ferrari tiene ahora “un carnet de pedidos en nivel récord”, aseguró su dirección a principios de mayo.

En 2020, los coches deportivos representaron 5 % del mercado de lujo, y los todoterreno (SUV) superaron a los sedán (berlinas) en cuota de mercado por primera vez, según el gabinete Jato.

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Todos los carros lujosos corren hacia China

En Reino Unido, Bentley y McLaren hicieron frente a la crisis despidiendo a miles de empleados al inicio de la pandemia.

Bentley (grupo Volskwagen) acabó por registrar un récord histórico de ventas con más de 11.000 unidades, impulsados por el SUV Bentayga, que cuesta algo menos de 200.000 euros.

Rolls-Royce fue también “duramente golpeado” por el año 2020, pero la marca constata una fuerte recuperación desde fines de 2020 y registró “el mejor trimestre de sus 116 años” a principios de  2021, con una “gran demanda” para su sedán de techo estrellado, el New Ghost, y su todoterreno de 2,6 toneladas, el Cullinan.

“La producción en este año ya está totalmente reservada”, afirma Muller-Otvos.

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McLaren, también muy golpeado en el 2020, cuenta ahora con su supercoche híbrido Artura (230.000 euros, 276.000dólares) para recuperarse. Aston Martin, que se libró de la quiebra a principios de 2020, asiste ahora a una recuperación de sus ventas en el primer trimestre 2021 con su todoterreno SUV DBX.

Todas estas marcas de lujo venden mucho en Europa y en Estados Unidos, pero la dinámica creciente está en China. “Es la primera zona de acumulación de riqueza en el mundo”, explica Guillaume Crunelle, del gabinete Deloitte.

“En China, la economía no estuvo paralizada tantos meses como en el resto del mundo”, subraya, por su parte, Felipe Muñoz. “Contando con cada vez más multimillonarios, se debe mantener esta tendencia” de un creciente mercado en China para este tipo de automóviles.