Por: LA CRONICA DEL QUINDIO

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 5, 2026 - 5:46 am
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En Filandia, un municipio del departamento del Quindío, la tradición textil artesanal sigue firme gracias a Telarte, una empresa familiar impulsada por Jaime Aguirre y su núcleo cercano. Este emprendimiento, que lleva años dedicándose a la fabricación artesanal de telares y tejidos, ha encontrado una manera de fusionar la herencia cultural con técnicas propias adaptadas a las necesidades actuales del sector. Según reveló Jaime Aguirre en entrevista para Crónica del Quindío, su labor inició tras una larga experiencia en empresas textiles de Bogotá, de donde adquirió tanto el conocimiento técnico como la pasión por este oficio manual. Ya radicado en Filandia, decidió junto a su esposa e hijos establecer Telarte, asumiendo el reto de preservar y renovar la tradición de los telares manuales en la región.

El taller familiar de Telarte está ubicado en las afueras del casco urbano sobre la vía a Cruces, desde donde se elaboran ponchos y hamacas completamente a mano. Los telares que utilizan han sido diseñados y construidos por los propios integrantes de la familia Aguirre, priorizando la robustez, la eficiencia y la facilidad de manejo, aunque manteniendo intacta la esencia artesanal del proceso. Jaime explica que los telares pueden ser fabricados en madera o metal y, aunque han incorporado ciertos ajustes para hacerlos más funcionales, siguen siendo manuales. Este trabajo se traduce en productos que logran destacar por su autenticidad y calidad artesanal.

Además de producir para sí mismos, Telarte también fabrica y vende telares a terceros, incluyendo un acompañamiento personalizado que consiste en clases y asesoramiento sobre su uso. Un telar grande de madera, con todos los accesorios y capacitación incluida, ronda los 10 a 11 millones de pesos, según la información proporcionada al medio Crónica del Quindío. Así, la empresa contribuye a multiplicar el oficio al enseñar a nuevos interesados la técnica tradicional del tejido.

A nivel de productos, además de los clásicos ponchos y hamacas que fabrican principalmente, Telarte ofrece tejidos para otros usos, desde cortinas, tapetes, tendidos de cama, hasta confecciones personalizadas e incluso ponchos para mascotas. Para la elaboración de estos productos utilizan hilos nacionales e importados, priorizando el algodón por ser suave, resistente y apto para diversos climas como los de Colombia y el extranjero. Destacan que en su taller no se emplean fibras sintéticas, asegurando así la fidelidad a la tradición artesanal a través del uso exclusivo de materiales naturales.

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Las hamacas se confeccionan en telares de dos metros, lo que permite producir piezas de aproximadamente 60 o 70 centímetros de ancho por dos metros y medio de largo. Por su parte, los ponchos, que pueden personalizarse con motivos como rombos, flores o nombres, se realizan en telares más pequeños de un metro de ancho, y se venden a precios accesibles como el poncho grande de 90 por 60 centímetros que cuesta 60 mil pesos.

Telarte ha tenido presencia constante en el mercado campesino de Filandia durante más de un año. La alcaldía les proporciona el espacio en el parque principal, donde ofrecen sus productos y exhiben públicamente la operación del telar. Para muchos turistas constituye una novedad observar de cerca el proceso de tejido y la urdimbre —el conjunto de hilos que permanecen tensos en el telar— lo que ha incentivado a algunos visitantes a interesarse e incluso aprender sobre la técnica, fomentando así la preservación de este saber tradicional.

¿Qué es la urdimbre en un telar y por qué es importante en la fabricación artesanal de tejidos?

La urdimbre es fundamental en la estructura de todo tejido elaborado en telar, ya que se compone por el conjunto de hilos que se mantienen en tensión a lo largo del telar durante todo el proceso. En Telarte, como describió Jaime Aguirre para Crónica del Quindío, mostrar la urdimbre formó parte activa de la experiencia que se brinda a quienes visitan el taller o los mercados campesinos: allí se ve cómo la urdimbre es la base sobre la que se entrecruzan los hilos de la trama para crear las piezas artesanales.

La importancia de la urdimbre reside en que determina tanto la solidez del tejido como la posibilidad de desarrollar múltiples patrones y diseños, sean tradicionales o personalizados. Entender qué es la urdimbre y cómo se manipula ayuda a valorar la complejidad y dedicación detrás de una hamaca, un poncho o cualquier otra pieza elaborada de manera artesanal, destacando el trabajo manual y la transmisión de saberes familiares en emprendimientos como Telarte.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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