Aunque haya pensado que tomándose ese vaso de agua con alguna de las combinaciones apenas se despierta le ayudará a mejorar su apariencia, es mejor que deje de poner su fe en esa bebida, pues no es cierto que contribuya a la quema de grasa.

De acuerdo con Ingrid Macher, entrenadora de salud holística certificada en nutrición, entrevistada por la revista Aló, ese tipo de preparaciones “ayudan a hidratar, pero no tiene un efecto termogénico”. 

La experta añadió que lo que hace la linaza es aportar fibra, que es algo que sí “podría mejorar el tránsito intestinal”, pero no está relacionada con el gasto calórico.

En cuanto al agua con limón, la revista Hola! aseguró en un artículo de 2015 que funciona como un buen diurético, elimina toxinas y tiene otros beneficios, pero no menciona en ninguna parte una relación directa con la quema de grasa si se consume en ayunas, algo en lo que coincide otro contenido de Womens’ Health de este año, en donde negaron rotundamente ese atributo del fruto.