El Centro Nacional para la Investigación del Dolor Pélvico de Reino Unido aseguró que los músculos vaginales también se ven afectados, se tornan rígidos y en algunos casos esto podría provocar fuertes dolores en la zona. Lo anterior ocurre, sobre todo, en mujeres con niveles altos de ansiedad y depresión.

Además de la tensión, estos son otros cambios que sufre la zona:

  • Hay cambios bruscos en el flujo vaginal. Se podrá identificar fácilmente si ocurren cuando hay tensión por algún asunto en particular. Lo mejor será visitar al ginecólogo.
  • El estrés también provoca desequilibrios hormonales que alteran la flora vaginal y hacen que algunas bacterias se vuelvan agresivas, por lo tanto, podrían aparecer infecciones.
  • Hay mujeres que sienten dolores peores que los de la menstruación, que son consecuencia del estrés y la ansiedad, y ven su vida sexual afectada.

En todos los casos, siempre será apropiado consultar a un experto.