Tras dos días de reuniones en la sede de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, un comité de emergencia formado por expertos médicos de diversos países y convocado por el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, descartó por ahora la posible alerta al ser “demasiado pronto”, señaló el presidente del comité, Didier Houssin.

La OMS se reserva la posibilidad de volver a convocar el comité en el futuro con el fin de debatir nuevamente una eventual emergencia internacional, que supondría la puesta en marcha de medidas preventivas a nivel global.

El director general de la OMS señaló que la no declaración de alerta global no significa que no piensen “que la situación sea grave”, y explicó que han concluido que “aunque se ha convertido en una emergencia sanitaria en China, aún no se ha convertido en una emergencia internacional”.

Añadió que por ahora la OMS “no recomienda restricciones a los viajes o al comercio“, aunque sí la puesta en marcha de controles en los aeropuertos, y subrayó que “todos los países deben tomar medidas para detectar posibles casos de coronavirus, también en instalaciones sanitarias”.

Houssin también expresó su esperanza en que las medidas tomadas por las autoridades chinas para contener la epidemia, que han incluido el aislamiento de ciudades enteras como Wuhan y otras de su proximidad, “sean eficaces y al mismo tiempo cortas en duración”.