“Tenemos una sólida experiencia en el entrenamiento de perros detectores de olores relacionados con enfermedades”, aseguró en un comunicado Anna Hielm-Björkman, líder de este proyecto.

De acuerdo con la misiva, los perros adiestrados “han trabajado previamente con la identificación de diferentes tipos de cáncer”, por lo que se esperan buenos resultados en el caso del coronavirus.

De hecho, Hielm-Björkman reportó que los primeros perros entrenados han distinguido con precisión las muestras de orina de pacientes con COVID-19 y las de personas sanas.

“Parece que los perros pueden aprender y trabajar rápido, e incluso tener un mejor rendimiento que las pruebas actuales de COVID-19, que se basan en técnicas moleculares”, indica el comunicado.

A pesar de esta buena noticia, la investigadora explicó que aún se debe hacer mayor verificación antes de que la detección de olores por parte de los canes se ponga en práctica.