El estudio, llevado a cabo en la fase más aguda de la pandemia y publicado este jueves por la revista The Lancet, describe una serie de complicaciones identificadas a nivel neurológico y psiquiátrico que podrían estar vinculadas con el COVID-19.

Alerta, sin embargo, de que no es posible extraer conclusiones sobre la proporción total de pacientes de coronavirus que probablemente resultará afectada con estos daños en base a este estudio, pues aún es necesario investigar más.

Pero los científicos aseguran que sus resultados permiten por primera vez tener una idea detallada de la magnitud de las complicaciones que provoca el virus y servirá en el futuro para establecer mecanismos con los que desarrollar posibles tratamientos.

Benedict Michael, de la Universidad de Liverpool, y autor del estudio, resaltó que hasta ahora las asociaciones entre la infección de COVID-19 y los posibles daños de ese tipo se habían limitado a resultados extraídos de estudios de diez pacientes como máximo.

“El nuestro es el primero a nivel nacional sobre complicaciones neurológicas asociadas con la COVID-19, pero es importante anotar que se centra en casos que son lo suficientemente graves como para requerir hospitalización”, dijo Michael.

Los experimentos se realizaron en base a datos recogidos entre los pasados 2 y 26 de abril, durante la fase exponencial de la pandemia.

Según Sarah Pett, del University College London y coautora de la investigación, proporcionan una percepción “importante” de esas complicaciones relacionadas con el cerebro provocadas por el virus en pacientes hospitalizados.

Subrayó que indagaciones así “ayudarán a informar sobre la frecuencia de estas complicaciones cerebrales, quién corre un riesgo mayor de contraerlas y cómo tratarlas de la mejor manera posible”.

Los expertos detectaron que el daño más común observado fue la apoplejía, registrada en 77 de 125 pacientes, de los que 57 la sufrieron ocasionada por un coágulo de sangre en el cerebro.

9 de esos pacientes padecieron apoplejía ocasionada por hemorragia cerebral y uno tuvo otra originada por inflamación de vasos sanguíneos cerebrales.

Además, vieron que 39 pacientes mostraron señales de confusión o cambios en su conducta, evidenciando un estado mental alterado y, de ellos, 9 sufrieron una disfunción cerebral no especificada, conocida como encefalopatía, mientras que siete padecieron inflamación cerebral ーencefalitisー.

No obstante, según este análisis, se necesitan todavía estudios de seguimiento a fin de evaluar la duración y gravedad de las complicaciones identificadas.

Otros 23 enfermos con estado mental alterado fueron diagnosticados con condiciones psiquiátricas, de las que la mayoría fueron consideradas diagnósticos nuevos.

“Nuestro estudio representa un temprano e importante paso hacia adelante para definir las complicaciones neurológicas en pacientes con COVID-19”, lo que dará información “cara a los próximos pasos inmediatos en la investigación neurocientífica de COVID-19”, subrayó Michael.