Un estudio realizado por la Universidad de Oregon, publicado por The Journal of Nutrition, encontró en algunas pruebas hechas en ratones que la patilla podría ser de gran ayuda en aquellos que sufren de obesidad.

Los expertos usaron a algunos roedores obesos (divididos en 2 conjuntos), que fueron analizados durante 4 semanas, tiempo en el que un grupo de ellos fue alimentado con un suplemento de sandía en polvo y el otro, no.

Aquellos que recibieron la dosis de esta fruta tuvieron un aumento en su tejido adiposo marrón, que es rico en mitocondrias y ayuda a reducir los ácidos grasos y glucosa presentes en el cuerpo.

La L-citrulina es un aminoácido que se produce de forma natural en el fruto y es el que ayuda a este proceso de eliminar el tejido adiposo blanco.

Pese a que el proceso fisiológico de los ratones es diferente al de las personas, los investigadores aseguran que los resultados serían muy similares en humanos; además, tienen la ventaja de que pueden comer la patilla en su estado natural.

Cabe mencionar que no todas las personas pueden consumir esta fruta y sus procesos alimenticios deberían ser guiados por un nutricionista.