Por: El Colombiano

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...

Este artículo fue curado por pulzo   Jun 30, 2026 - 5:53 am
Visitar sitio

Diana Carolina Quintero inició su recorrido por el universo de los hongos funcionales cuando, tras ver a un familiar sumido en el Alzheimer, buscó respuestas en el conocimiento científico y tradicional. Así conoció la Hericium erinaceus, o melena de león, un hongo comestible venerado en la medicina asiática tradicional y documentado desde el siglo XVIII por la botánica occidental como aliado en la salud cerebral. En entrevista con El Colombiano, Quintero, bióloga y doctora en Biotecnología, recuerda cómo su búsqueda personal se transformó en interés científico, pasando de estudiar plantas medicinales como el orégano durante su doctorado en la Universidad Nacional de Colombia, a fundar Vital Setas, empresa pionera en Medellín en la producción y comercialización de hongos funcionales como la melena de león, el reishi y el cordyceps.

El trabajo de Quintero no solo consistió en llevar estos hongos a la mesa de los colombianos, sino en emprender una labor pedagógica para desmitificarlos y divulgar su respaldo científico. Su libro reciente, Hongos que curan, resume casi una década de estudio y acerca la evidencia científica sobre cómo los hongos funcionales pueden potenciar diferentes procesos en el organismo. Para la autora, la importancia evolutiva de los hongos radica en sus similitudes con los animales: no hacen fotosíntesis y poseen paredes celulares de quitina, como los insectos. Esto explica que muchas de sus moléculas, desarrolladas para interactuar con el entorno, puedan también impactar la salud humana.

La medicina tradicional ha encontrado paralelos llamativos entre la forma de los hongos y los órganos con los que se asocian: la melena de león recuerda las redes neuronales y se estudia por su potencial beneficio cerebral; el reishi se compara con el hígado y el cordyceps, con las mitocondrias, centrales de energía celular. Además, especies como el shiitake favorecen la microbiota intestinal y la tremella estimula la producción de ácido hialurónico y colágeno, útiles en el envejecimiento y la cosmética.

Quintero advierte que, aunque la evidencia científica va en aumento, es clave diferenciar el conocimiento ancestral de los datos científicos actuales. El equilibrio entre ambas perspectivas enriquece el abordaje de los hongos funcionales en la salud. El futuro cercano de la investigación en este campo incluye tanto la identificación de nuevos compuestos como la exploración responsable de terapias asistidas con hongos psicodélicos, junto a la integración de hongos comestibles en la dieta cotidiana de manera informada.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuáles son los principales hongos funcionales mencionados por Diana Quintero y para qué sirven?

Entre las especies destacadas por Diana Quintero se encuentran la melena de león, asociada con el apoyo a la salud cerebral; el reishi, relacionado en la tradición china con la longevidad y la función hepática; el cordyceps, vinculado al aumento de energía y rendimiento físico; el maitake, apreciado por sus beneficios en la salud femenina; y la tremella, que estimula la producción de ácido hialurónico y colágeno, con impacto en la piel y el envejecimiento. El shiitake, por su parte, favorece la microbiota intestinal y puede proteger las articulaciones. Todos estos hongos, clasificados como funcionales, se caracterizan por tener compuestos que, además de alimentar, pueden beneficiar la salud según múltiples investigaciones citadas por Quintero.

¿Qué significa ‘hongos funcionales’ y cómo se diferencian de otros hongos?

El término "hongos funcionales" hace referencia a aquellas especies de hongos que, además de servir como alimentos, son estudiadas por su potencial medicinal y sus compuestos bioactivos que pueden impactar procesos vitales en el organismo. A diferencia de los hongos que solo tienen uso culinario o recreativo, los funcionales, según Diana Quintero, combinan tanto valor nutricional como propiedades respaldadas por evidencia científica o tradicional relacionadas con el bienestar y la salud.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

LO ÚLTIMO