Teniendo en cuenta esto, la Organización Panamericana de Salud informó que la conocida comida chatarra y de paquete debería salir del menú de las personas, pues está hecha de productos ultraprocesados que ni siquiera están diseñados para alimentar personas. 

Los altos índices de conservantes presentes en en estas comidas crean una especie de deseo insaciable que lleva a quienes las consumen a no sentirse saciados.

El American Journal of Clinical Nutrition agregó a la lista a los alimentos que se fritan, porque los considera sinónimo de sobrepeso y obesidad, puesto que se van directamente a los depósitos de grasa corporal. La recomendación es prepararlos al vapor o cocinar sin aceite.

En cuanto a las bebidas, la Comisión de Salud Pública de Boston recordó un estudio de Harvard en el que aseguraron que los jugos con azúcar añadida, gaseosas y demás productos que tengan este compuesto solo producen calorías vacías que se transforman en grasa.

Los panes, galletas, pasteles, donas y bizcochos tampoco salen bien librados, pues contienen aceites no saludables que concentran demasiadas calorías y acarrean riesgos sobre todo para los niños. Los dulces en general también son dañinos, y no importa si son hechos en casa; la grasa que generan es difícil de quemar.