Kathleen Morlok, que vive en la zona residencial Inver Grove Heights, contó al diario Daily Mail que el curioso suceso aconteció el pasado viernes, luego de que ella dejó la fruta en el patio de su casa para alimentar a un cerdo que tiene como mascota y llamado Hamlet.

Morlok relató al mismo medio que ese día estaba limpiando la nevera y en el fondo encontró una bolsa muy vieja de peras. Para no tirarlas a la basura, decidió darle 2 a su cerdo, pero su Hamlet solo se comió una.

Fue entonces cuando la hambrienta ardilla llegó al patio de la casa y vio la oportunidad de alimentarse con la pera, que estaba en el piso. La mujer se dio cuenta que la ardilla se fue con su botín a los árboles y creyó que lo mejor era darle más de la fruta vieja, indica el rotativo británico.

Sin embargo, cuando el roedor regresó un par de horas más tarde, Kathleen Morlok pensó que estaba actuando de una forma “muy rara”.

“Seguía recostándose mientras comía. Fue entonces cuando me di cuenta de que las peras debieron de haber fermentado en el fondo de la nevera”, detalló la mujer a Daily Mail.

La estadounidense, luego de grabar el video que se viralizó rápidamente en diferentes redes sociales, tiró el resto de peras a la basura y ese día casi no puede dormir pensando en la ardilla borracha.

Afortunadamente, finalizó en ese diario, la ardilla “volvió a la mañana siguiente para un ‘desayuno post resaca’, se recuperó de la borrachera y reanudó su vida normal”.