De acuerdo con el medio Daily Mail, en la aeronave iban el patriarca de la iglesia ortodoxa de la ciudad, el padre Alexander Goryachev y otros 2 clérigos.  

En las imágenes se puede apreciar cómo uno de los sacerdotes se pone una especie de manto, le dan una copa llena de agua bendita y arroja el líquido por la puerta de la avioneta. 

También, los religiosos llevaban un cuadro de Juan el Bautista, el santo patrón de los alcohólicos, y el “cáliz inagotable”, que se supone que cura a los que sufren de esta adicción, agregó el medio inglés. 

“Cualquier enfermedad es un virus, y un virus es un demonio. Por lo tanto, cualquier enfermedad es principalmente una enfermedad espiritual”, indicó a Goryachev a medios locales, información que cita el medio británico. 

Los religiosos han arrojado agua bendita desde 2006 e indicaron que en una oportunidad curaron a un hombre que sufría de alcoholismo. 

Este ritual lo hacen en honor al Día de la Sobriedad de todos los rusos, agregó el portal.