En la grabación se ve al canino que se para en 2 patas para abrazar a Weiss y le lame la cara en varias ocasiones.

La emoción del perro es tan grande que no deja de saltar, aullar y mover la cola para todos lados.

La mujer se acuesta en el piso boca arriba y allí lo acaricia, mientras el animal da algunos botes.

“Esperaba que él estuviera emocionado, como siempre lo está, pero no tanto. Definitivamente me sorprendió”, afirmó Weiss al Daily Mail.

A lo anterior, agregó: “Estos animales tienen un amor tan puro y desinteresado por nosotros; no podría haber tenido un mejor perro”.

Durante su ausencia, Weiss contó que Inu se negaba a entrar en su habitación.

“Pero el día que regresé, saltó directamente a mi cama y durmió toda la tarde”, indicó la mujer.

Por último, la brasileña aseguró que el clip siempre le trae una sonrisa, pero a la vez la hace llorar de felicidad.