La niña estropeó los vehículos el pasado 24 de noviembre, y poco después el concesionario demandó al papá por un monto inicial de 200.000 yuanes, informó 7 News citando medios locales.

De acuerdo con ese portal, el establecimiento le notificó al hombre que “la cifra era una estimación y podría aumentar en función de una evaluación adicional del daño causado”.

El concesionario argumentó que el valor se debía a que los carros ya no se podían vender como nuevos, sino como usados, y que en caso de que lo hicieran (luego de pintarlos), la empresa podría ser demandada por publicidad engañosa, indicó el mismo medio.

Al final, el juez del caso decidió que Zhao no debía pagar los 200.000 yuanes, pero sí debía compensar al concesionario con 70.000 yuanes (33,2 millones de pesos), concluyó 7 News.