Fue la propia Lauren la que le contó su tragedia al diario Mirror, ocurrida hace más de 15 años, pero que todavía no logra superar.

La británica y su novio en ese momento, Paul White, se casaron el 14 de agosto de 2004 en una ceremonia celebrada por todo lo alto y que fue costeada en su totalidad por Julie, madre de Lauren, inicia el relato ese medio inglés.

A modo de agradecimiento, Lauren invitó a su madre a la luna de miel. Decisión de la que hoy todavía se arrepiente, pues no sabía que desde ahí su vida se convertiría en un infierno.

Su esposo la abandonó tan solo 2 semanas después del matrimonio y de inmediato comenzó una nueva vida con Julie, quien era su suegra días atrás, indica el mismo medio.

Meses después, Julie quedó embarazada y en julio de 2005 dio a luz a su bebé. Aunque al inicio le negó todo y le dijo que el bebé era de otro novio, Lauren dijo que sabía la verdad: “Mi mamá pagó la boda de mis sueños y después tuvo un bebé con mi marido”, exclamó la mujer al Mirror.

“Paul se llevaba muy bien con mi mamá, pero nunca me pareció extraño ya que ella era su suegra y él (creía) solo intentaba ser amable”, añadió Lauren Wall al rotativo británico.

La que confirmó toda esta retorcida historia fue la hermana de Lauren, luego de revisarle su celular a su mamá y encontrar los mensajes que intercambiaban Julie y Paul, detalla el mismo diario.

“No podía creer que las 2 personas que amaba y en las que más confiaba en el mundo pudieran traicionarme así. Está enferma. Es una de las peores cosas que una madre puede hacerle a una hija. Puede que Paul haya sido un mal novio, pero ella es mi madre. Ella debe amarme y protegerme por encima de todos los demás. En cambio, ella robó a mi esposo, destrozando a mi familia y mis sueños. Por eso, nunca la voy a perdonar”, se desahogó Lauren con el Mirror.

Por último, la mujer confesó a ese medio que por fin pudo rehacer su vida amorosa, pero que el camino fue difícil y que este tema todavía la sigue afectando mucho. “Tendré problemas de confianza por el resto de mi vida. Mamá y yo hemos tratado de tener una relación normal, pero nunca estaremos tan cerca como lo estuvimos. Nunca volveré a confiar plenamente en ella”.