El perro, de raza bulldog francés, se hundió luego de unos 30 segundos y solo hasta ese momento la dueña se dio cuenta de que él se estaba ahogando. En ese instante, un empleado de la tienda ingresó a la piscina para salvarlo, informó Daily Mail citando medios locales.

Aunque la mascota fue trasladada de inmediato a un veterinario, él no pudo salvarlo, indicó el diario inglés.

A través de un comunicado, recogido por el rotativo británico, el establecimiento se disculpó por lo ocurrido y aseguró que asumiría toda la responsabilidad por esa tragedia, pues, en su opinión, el empleado que estaba en ese momento no reaccionó a tiempo:

“Normalmente, tan pronto como nos damos cuenta de que un perro no puede nadar, lo sacamos de la piscina y le ponemos un chaleco salvavidas, pero [el bulldog francés] comenzó a hundirse antes de que [el trabajador] tuviera tiempo de salvarlo”.

El medio señaló que el director de la tienda y la dueña del bulldog están negociando la compensación del hecho.

Asimismo, recordó que si bien las personas creen que todos los perros tienen una habilidad innata para nadar, esto no es así. A algunas razas se les dificulta “mantenerse a flote durante un largo periodo de tiempo”, concluyó.

Nota: el video contiene imágenes que pueden herir susceptibilidades, se recomienda discreción: