De acuerdo con el medio Kent Live, Lockyer tenía que entregar un paquete en un banco a la 1:00 p.m. A pesar de que llegó a las 12:56 p.m., tuvo que hacer fila porque había varios clientes esperando turno. 

El mismo medio indicó que el trabajador de la entidad bancaria no estampó su firma en el formulario de recibo hasta las 1:01 p.m.

La empresa consideró que la falta cometida por el cartero fue “grave” y por tal razón decidió despedirlo. 

Lockyer apeló su despido y aseguró ante un juez que entregó a tiempo alrededor de 1.500 envíos especiales en su carrera.

Sin embargo, el tribunal rechazó la petición porque la empresa demostró que el sujeto había violado las normas laborales en 2 ocasiones y tenía una advertencia de despido.

“Lockyer eligió ignorar la alerta del mediodía y dejó la entrega hasta el último momento. Su despido se debió al continuo incumplimiento de los procedimientos de la empresa”, afirmó John Peter, gerente de entrega en la sucursal local de Royal Mail, al mismo medio.