Pues no había ningún hombre en la playa pescando, era un muñeco o espantapájaros que habían colocado meticulosamente para engañar a las autoridades y hacerles creer que alguien estaba rompiendo las reglas de distanciamiento social en medio de la pandemia por el COVID-19.

Este suceso se viralizó en redes sociales debido a que los policías cayeron en la broma, cómo se puede ver en varias fotos del momento en que abordan al ‘pescador’.

La escena era tan convincente porque el bromista se esmeró en hacerla muy real. Además del muñeco y la caña de pescar, puso un silla y hasta latas de cerveza vacías.

“TROLLEANDO a los policías con un espantapájaros en una playa cerrada … ¡Allá van a ponerle una gran multa!”, se burló un tuitero.

Esta no es la primera vez que un bromista hace de las suyas en Francia para engañar a las policías en medio de la cuarentena.

La semana pasada, en otra playa de ese país, un policía pensó que una mujer se había saltado el confinamiento y había salido a tomar el sol. Sin embargo, cuando el oficial llegó se dio cuenta que lo que había debajo de la sombrilla era una muñeca inflable.

“En la vigilancia de las playas, los gendarmes rescataron una muñeca abandonada por su dueño”, bromeó la propia policía de Hérault en su cuenta de Twitter.