Nicolás Escobar, sobrino de Pablo e hijo de Roberto Escobar Gaviria, alias ‘El osito’, dialogó con el portal argentino Infobae y reveló un hecho que hasta el momento se desconocía.

Nicolás, que tiene un canal de YouTube llamado ‘Soy Escobar, la historia continúa’, asegura que él mismo enterró un hueso del narcotraficante en la ceiba que está en la entrada de la Hacienda Nápoles.

Antes de que Escobar se entregara al gobierno de César Gaviria y fuera recluido en la cárcel ‘La Catedral’, según el relato de Nicolás a ese medio, tuvieron una conversación en una de las caletas donde el capo se escondía de las autoridades.

En aquella oportunidad, asegura el sobrino del capo a Infobae que en ese momento era un adolescente, hablaron sobre la muerte y si la Policía los encontraba en alguno de sus escondites. Cuando yo me muera, me gustaría que mis restos quedaran metidos en la ceiba [árbol típico de la zona] que está en toda la entrada de la Hacienda Nápoles. A mí me gustaría que la ceiba fuera mi última morada”, le habría dicho Pablo Escobar a su sobrino.

El hijo de ‘El osito’ relata que hace más de 20 años le contó a Juan Pablo Escobar, hijo del capo, sobre aquel diálogo y le propuso trasladar los restos a la ceiba de la Hacienda Nápoles. “Él no es Escobar, ese es Marroquín”, dijo Nicolás sobre su primo, después de contar que no le interesó esa idea.

Sin embargo, a Nicolás Escobar, que estaba escondido en España cuando el narcotraficante murió en el año 1993, nunca se le olvidó el deseo de su tío y en el 2006 logró hacerlo realidad, según contó al mismo portal.

El 8 de noviembre de 2006 se practicó una exhumación del cadáver de Pablo Escobar Gaviria y allí, asegura Nicolás a Infobae, se quedó con algunos restos de su tío.

“Cuando hice la exhumación, tenía muy presente el deseo de Pablo, pero pensaba: yo no me puedo llevar de acá todo el cuerpo. Entonces lo que hice fue que cogí una pequeña parte de los huesos de Pablo y me fui hasta Nápoles, abrí el hueco al lado de esa ceiba que Pablo quería y yo mismo le hice mi ritual en mi forma, sin ser cura, pero le hice mi ritual para darle cumplimiento a su última voluntad”, narró Nicolás Escobar al portal argentino.

Según detalló el sobrino del capo colombiano, enterró un hueso de la columna vertebral y aparte de eso se quedó con un hueso del oído, dientes, pelo de la barba en la cual hay restos de sangre y pedazos del cerebro, con la intención de demostrar que Pablo no fue abatido por las autoridades aquel 2 de diciembre de 1993, sino que se suicidó como él mismo le había dicho que lo haría en aquella conversación cuando hablaron de la muerte.

Nicolás también cuenta otro detalle inédito y es que no fueron una sino dos exhumaciones al cadáver de Pablo Escobar. La segunda, que no se le mostró a la opinión pública, fue revelada hace poco en su canal de YouTube.

“Lo que más me interesaba y lo que la gente no se dio cuenta, era poder revisar el cuero cabelludo de Pablo, lo poco que quedara de la piel del oído del lado derecho y el hueso del oído… En los restos se ve la entrada de un tiro totalmente lineal en el oído derecho saliendo del oído izquierdo. Eso me entrega la tranquilidad de que la palabra de Pablo siempre fue hasta el día de su muerte”, indicó a ese portal.

Nicolás Escobar vive en una hacienda ubicada en Antioquia donde tiene un museo en honor a su tío, en donde resaltan el carro donde le hicieron el primer atentado al narcotraficante en 1982 y la avioneta que coronaba la entrada de la Hacienda Nápoles, la cual asegura es la verdadera, finaliza Infobae.