Además, añade la posibilidad de que los piratas informáticos instalen un malware (programa malicioso) en su terminal para hacer con su información lo que deseen, indica el informe.

“Conectarse a un puerto USB público es como encontrar un cepillo de dientes al costado de la carretera y decidir metérselo en la boca. No tiene idea de por dónde ha pasado eso”, dice Caleb Barlow, vicepresidente de X-Force Threat Intelligence en IBM Security, citado por este medio.

Las adevertencias de Barlow se deben a un nuevo estudio de IBM, el cual revela un número creciente de cibercriminales que se aprovechan de los viajeros.

Desde enero de 2018, se han registrado 566 millones casos en la industria de viajes y transportes, denunciados como información que se filtró y se vio comprometida, asegura Forbes.

Para enfrentar este problema, Barlow recomienda llevar a la mano sus cargadores habituales y conectarlo a una tomacorriente, o, llevar consigo un cargador portátil para evitar caer en las trampas.

Asimismo, recomiendan usar un condón de USB, un dispositivo de protección digital, que impide el intercambio de datos que puedan pasar por el cable. Este permite que únicamente fluya la energía eléctrica.