Estos aparatos funcionan con tecnología infrarroja y detectan el calor que irradia un cuerpo, principalmente el de la frente, para estimar la temperatura corporal. Pero estas cámaras no son diseñadas como instrumentos médicos, según la BBC.

Incluso expertos como Derek Hill, profesor del University College en Londres y especialista en imágenes médicas, dijo a ese medio que son menos precisos que los termómetros médicos que normalmente se ponen en el oído.

Para tener una temperatura corporal exacta se puede recurrir a medir en la frente, en la boca, el oído y la axila, pero el método más preciso es tomándola en el recto, agregó el mismo medio.

Las personas deben saber que las cámaras no pueden detectar el COVID-19, solo son un instrumento para encontrar un síntoma del virus. Es decir, otras molestias generadas por el virus quedan por fuera, como náuseas, dolores de cabeza, fatiga y pérdida del sentido del gusto o el olfato.

La cámaras no sirven solas para combatir el virus y están expuestas a muchas variables que pueden alterar sus resultados. Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que puede que no sean muy efectivas.

Esta es solo una herramienta entre muchas , dice James Ferryman, profesor de la Universidad de Reading, en Reino Unido. Según él, el calor que irradia la piel se verá afectado probablemente por el uso del tapabocas, otra variable a considerar, añadió la BBC.

Teniendo en cuenta que la temperatura normal es de 37ºC y se considera alta cuando es de 38ºC o más, el calor corporal puede cambiar dependiendo de la persona o del momento del día. En el caso de las mujeres específicamente, su temperatura puede variar durante el ciclo menstrual.