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El cielo nocturno vuelve a captar miradas y a despertar la imaginación colectiva ante el paso de cometas cercanos a la Tierra. A pesar de la fascinación que estos cuerpos helados inspiran, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) ha reiterado que ninguno presenta riesgo alguno para nuestro planeta en sus trayectorias previstas. Este mensaje busca alejar los rumores o mitos alarmistas que usualmente acompañan estos eventos, enfatizando que la ciencia detrás de estos visitantes cósmicos permite no solo su seguimiento, sino también una mejor comprensión del sistema solar, como han confirmado expertos citados por la agencia estadounidense.
En los últimos meses, dos cometas han destacado entre los fenómenos astronómicos observables. En primero lugar, los observadores en el hemisferio sur han podido detectar al cometa C/2024 E1 (Wierzchos), que junto con el cometa 24P/Schaumasse —el cual alcanzó su mayor proximidad a nuestro planeta el 4 de enero y su punto más cercano al Sol o perihelio, unos días después— han sido foco de atención. El paso de estos cometas ha ocurrido dentro de parámetros de seguridad y sus órbitas han sido calculadas con precisión. Aunque no son visibles al ojo desnudo, pueden ser observados utilizando binoculares potentes o pequeños telescopios, preferiblemente bajo cielos oscuros y despejados.
Particular interés ha suscitado el reciente descubrimiento de C/2024 E1 (Wierzchos), que tras una breve ausencia debido al resplandor solar, ha vuelto a ser visible en el firmamento vespertino del hemisferio sur. Su brillo, estimado entre magnitud 5 y 8, lo convierte en un objetivo atractivo para astrónomos aficionados y profesionales equipados con los instrumentos adecuados. El máximo acercamiento de este cometa al Sol sucedió el martes pasado, y su mayor proximidad a la Tierra se calcula para el 17 de febrero, aunque para ese entonces disminuirá en luminosidad. No obstante, seguirá siendo detectable bajo condiciones propicias y en febrero podría reaparecer parcialmente en el hemisferio norte.
La NASA ha sido enfática al señalar que estos objetos celestes no suponen una amenaza. La vigilancia constante y el registro de sus trayectorias aseguran tanto la tranquilidad pública como el avance en el estudio científico del universo.
El año continuará ofreciendo oportunidades únicas para la observación astronómica. El cometa 88P/Howell será visible desde mediados de febrero hasta abril de 2026, con un máximo acercamiento el 10 de octubre de ese año, principalmente desde latitudes australes. Este cometa, hallado por la científica Ellen Howell en 1981, posee un ciclo orbital de aproximadamente 5,5 años y puede alcanzar una magnitud de 7.
A finales de abril y principios de mayo de 2026 hará su aparición el cometa C/2025 R3 PanSTARRS. Descubierto por el telescopio Pan-STARRS en Hawái el 8 de septiembre de 2025, se trata de un cometa de periodo largo con una órbita aún no del todo conocida. Su brillo podría incrementarse hasta la magnitud 3, haciéndolo potencialmente visible a simple vista y candidato a ser el cometa más luminoso de 2026. Según se ha reportado, podría tener una trayectoria hiperbólica, lo que implicaría un único paso por el Sol antes de adentrarse en el espacio interestelar.
La presencia de estos cometas no solo permite a la comunidad científica recolectar valiosos datos, sino que también renueva el interés del público por el cosmos, recordando que el universo está en permanente movimiento y que aún existen muchos misterios celestes por descubrir.
¿Qué significa la magnitud en la observación de cometas?
El concepto de "magnitud" hace referencia al brillo aparente de un objeto celeste según se percibe desde la Tierra. En astronomía, una menor magnitud corresponde a un mayor brillo. Por ejemplo, los astros de primera magnitud son mucho más luminosos que aquellos de magnitud 8 o superior. Entender este término resulta clave para quienes quieren observar fenómenos como el paso de cometas, ya que determina la visibilidad del cuerpo con instrumentos sencillos o incluso a simple vista, dependiendo de las condiciones del cielo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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