La empresa emergente, que es patrocinada por Toyota, realizó la primera exhibición pública del modelo SD-03 en el Toyota Test Field de 10.000 metros cuadrados, uno de los terrenos de prueba más grandes de Japón, indicó SkyDrive en un comunicado.

El piloto estaba a cargo de los controles, pero también recibió ayuda de un sistema de control asistido por computador, con el fin de “garantizar la estabilidad y seguridad del vuelo”, agregó la ‘startup’.

Además, todo el equipo técnico se quedó en el campo monitoreando que las condiciones de vuelo fueran las apropiadas y que el rendimiento del vehículo estuviera bien en todo momento, afirmó la compañía.

De acuerdo con el informe, la aeronave fue elaborada para convertirse en el eVTOL (modelo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical) “más pequeño del mundo como un nuevo medio de transporte para el futuro cercano”.

Con respecto a especificaciones técnicas, el automóvil mide dos metros de alto, cuatro de ancho y cuatro de largo, y ocupa el espacio de dos carros en un parqueadero. También, incorpora cuatro pares de hélices y ocho motores eléctricos para cumplir con los estándares de seguridad necesarios, explicó la empresa.

El medio de transporte incluye dos luces blancas en la parte frontal y una luz roja en la parte de abajo, que son características exclusivas de los carros voladores, pues permiten que las personas vean hacia dónde se dirige el vehículo, informó la organización.

El fabricante aseguró que realizará vuelos de prueba, aumentando las dificultades para estar más preparados ante cualquier eventualidad, y espera conseguir la autorización para hacer recorridos en otras zonas antes de que se termine este año. A continuación, un video de cómo fue el vuelo.

Por otra parte, el hecho de que este vuelo haya sido exitoso no quiere decir que la venta de este tipo de carros lo sea. De acuerdo con la opinión de un científico dada a AP y citada por FayerWayer, el costo, la duración y la seguridad de los recorridos son factores determinantes para que la gente compre el automóvil.

“Si cuestan 10 millones de dólares, nadie los va a comprar. Si vuelan cinco minutos, nadie los comprará. Y si caen del cielo de vez en cuando, nadie los comprará”, dijo Sanjiv Singh, miembro del Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon.