El estudio fue dirigido por la investigadora Juliana Antero-Jacquemin, quien se desempeña como directora del Insep, Instituto nacional del deporte, de la evaluación y de los resultados de ese país.

En el curso de su trabajo, la científica analizó a 2.814 atletas franceses que participaron en juegos olímpicos entre 1912 y 2012, según explicó la experta.

Estos atletas tienen en promedio una esperanza de vida siete años superior a la de la población general”, según una presentación que hará Antero-Jacquemin en un coloquio sobre deporte y salud.

De estos siete años suplementarios, “unos dos años” se ganan gracias al menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares”, como infartos o derrames cerebrales.

Otros dos años se ganan gracias a la “disminución de riesgo de cáncer” y los otros tres, “por la disminución del riesgo vinculado a otras causas”, como los accidentes.