Después del Clásico del pasado 23 de abril entre el Real Madrid y el FC Barcelona era el turno de los conjuntos dirigidos por Pep Guardiola y José Mourinho. Ambos conjuntos se disputan un lugar en la próxima UEFA Champions League.

El clásico inglés llegaba cargado de expectativa no solo por el “morbo” que produce ver a Guardiola y a Mourinho, sino que en esta ocasión ambos conjuntos se estaban disputando el cuarto puesto de la Premier League, lugar que da acceso a los playoffs de la UEFA Champions League.

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Un partido que no cumplió con las expectativas ya que las únicas ocasiones en el primer tiempo fue un disparo del Kun Agüero en el minuto nueve y un error que cometió el portero del Manchester City Claudio Bravo en un despeje donde el armenio Mkhitaryan no fue capaz de convertir en gol.

Ya en el segundo tiempo no mejoró en comparación a los primeros 45 minutos. Lo interesante fue que el portero Claudio Bravo se lesionó en el minuto 77 por lo que tuvo que entrar Willy Caballero, salió expulsado el jugador belga Moureane Fellaini por un cabezazo a el Kun Agüero y le anularon un gol al delantero del Manchester City Gabriel Jesús en los minutos de adicción.

El Manchester City fue el que más busco el partido, tuvo las ocasiones más claras del encuentro, pero la falta de puntería lo condeno a un empate que le debe saber amargo a su entrenador Pep Guardiola, que después de 9 años como entrenador no ganará ningún título.

Lo positivo fue el regreso del brasileño Gabriel Jesús, quien volvió a los terrenos de juego después de su lesión. En 10 minutos que participó volvió a demostrar que es uno de los jugadores con más proyección en Europa.

Lo negativo fue el portero Claudio Bravo que demostró una vez más que desde su llegada a los citizens no está al nivel que alguna vez se le vio en la portería del Barcelona. Los hinchas del equipo se preguntan ¿por qué Guardiola decidió apostar por él y sacar a un portero como Joe Hart?

Por otro lado, el Manchester United cumplió con su objetivo ya que en todo momento se vio que los diablos rojos se conformaban con el empate.

No se puede juzgar a Mourinho por el planteamiento defensivo, ya que su equipo ha sufrido en las últimas semanas bajas muy sensibles y no tiene recambios de garantías en su plantilla.

Lo positivo fue el portero David De Gea, que una vez más a demostrado porqué se le puede considerar como uno de los mejores del mundo: va bien con los pies, sabe ir en el mano a mano, no tiene problema en los balones aéreos y lo más importante es un arquero que bloquea bien los balones.

Lo negativo fue Moureane Fellaini: el belga perdió los papeles en el tramo final del encuentro con su expulsión en el minuto 84 por un cabezazo innecesario sobre Agüero, pero lo más grave fue que 40 segundos antes de su expulsión ya lo habían amonestado por una entrada al Kun. Un jugador profesional no puede caer en esas provocaciones.

En comparación del primer Clásico que tuvieron Guardiola y Mourinho en Inglaterra, ese partido sí cumplió con las expectativas, que recordemos se llevó el City por 2-1 en Old Trafford.

En esta ocasión lamentablemente para los amantes del fútbol fue un partido aburrido, sin emoción, tal vez porque ya no estaba en disputa la Premier League o porque no se jugaban un pase a unas semifinales, no se sabe, pero si esperábamos un partido más interesante como se vendió desde Inglaterra y en gran parte del mundo, se podría decir que esa rivalidad que hubo entre Pep Guardiola y José Mourinho ha pasado a mejor vida.