La situación se presentó en la tarde del pasado viernes, luego de que el cuerpo del hombre asesinado, al que El Heraldo identificó como Carlos Arturo Gutiérrez Muñoz, fuera entregado a sus familiares.

Amigos y parientes de la víctima, que murió luego de ser herido por una bala mientras se cortaba el cabello en una vivienda del mismo barrio —reportó el periódico— hicieron un desfile con música y licor para despedir a Gutiérrez Muñoz.

Algunos vecinos del sector grabaron la situación y denunciaron el incumplimiento, no solo de la cuarentena, sino de medidas de protección como el distanciamiento social de al menos dos metros entre cada persona.

Además, indica el periódico costeño, varios asistentes al sepelio estaban bebiendo licor, pese a que, por orden de Gobierno, está prohibido ingerir bebidas alcohólicas en establecimientos o vías públicas, por la emergencia del COVID-19.

La Policía fue alertada de la situación, mencionó el diario, por lo que llegó a disipar la multitud.