Esa dura realidad que se había visto en países como Italia y Estados Unidos ya llegó a Colombia. Los contenedores, que albergan hasta 75 cuerpos, están funcionando en los cementerios del Norte, del Sur y de Parque Serafín (sur de Bogotá), informó Noticias Caracol. 

Tenemos en este momento tres; vamos a tener otros tres y también vamos a tener dos especiales, para casos de cadáveres no identificados o sin dolientes. Son personas que mueren solas, en sus casas, que nadie sabe quiénes son y que toca pasarlos por un proceso de Medicina Legal”, dijo a ese medio, Luz Amanda Camacho, directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP).

La gran cantidad de fallecidos, en las más recientes semanas, saturó la capacidad de las morgues y los hornos crematorios. De hecho, en las últimas 24 horas, 141 personas murieron por COVID-19 en Bogotá; un número que supera ampliamente la cantidad de cuerpos que se pueden cremar en la ciudad, en ese lapso de tiempo, añadió el noticiero. 

Tenemos 6 hornos públicos y 7 privados; nosotros estamos a cargo de los públicos. Cremamos entre 96 y 106 cadáveres diarios, dependiendo de su peso”, detalló la directora de Uaesp, en ese informativo. 

La funcionara agregó, en ese canal, que el plan del Distrito contempla, en el peor de los casos, recurrir al entierro directo de fallecidos que no tengan coronavirus. Esto, con el fin de liberar más espacio en morgues y hornos crematorios. 

Hablamos de entierros individualizados. Estas no son fosas comunes en un espacio de tierra, no se va a ver lo que vimos en otros países. Para enterrar un cadáver, tenemos que dejarlo con féretro, identificado y con distancias entre unos y otros”, concluyó Camacho, en diálogo con Noticias Caracol.