Según dijo, dicha movilización es una estrategia “que intenta desestabilizar a las democracias de América Latina, secundado por grupos opositores cuyo propósito ha sido bloquear al gobierno del Presidente Iván Duque”.

Recordó que la protesta social es un derecho, pero considera que “no puede estar al servicio de anarquistas internacionales ni de grupos violentos”, sin dar ningún nombre en particular sobre quién estaría detrás de ese supuesto plan.

Por otro lado, desde ya el expresidente pidió a las autoridades estar atentas a cualquier situación violenta que se presente ese día para judicializar a vándalos y deportar o encarcelar a los extranjeros que, dice, participarían en el paro.

El senador también aseguró que detrás “de este plan de desestabilización” hay noticias falsas que buscan incrementar el malestar de los ciudadanos para que salgan a marchar ese día.

“El gobierno no ha propuesto reformas laborales ni pensionales que afecten derechos de los jóvenes o de quienes se pensionen”, afirmó.