Después de calificar de “polémico” el fallo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que otorgó la garantía de no extradición a ‘Jesús Santrich’, lo que precipitó la renuncia de Martínez, el periódico plantea en su editorial que la “grave crisis” que desató la decisión de Martínez “puede atenuarse si este funcionario decide dar marcha atrás y opta por permanecer en su cargo”.

“Este escenario [el de la permanencia de Martínez en el cargo], para ser claros, es el necesario en este momento de seria inestabilidad institucional: es deseable que Néstor Humberto Martínez reconsidere su renuncia y desde su despacho lidere los esfuerzos para que la inestabilidad que hoy reina sea pasajera y pueda defender las pruebas que, contra Santrich, envió a la JEP”, agrega El Tiempo.

Insiste en calificar con dramatismo la situación y añade que “en estos momentos de tempestad hay que unir esfuerzos para que las aguas retomen su cauce –aquí reiteramos la necesidad de que el Fiscal General no abandone su cargo– y entonces trazar, de manera consensuada, una salida que no pase por darles la espalda a las instituciones, tal y como anhelan quienes ven en el Estado de derecho un anticuado estorbo”.

Mientras que El Espectador, el otro importante periódico capitalino, guarda este jueves silencio editorial sobre el tema, El Nuevo Siglo apenas registra en su editorial la decisión de Martínez y dice que al presidente Iván Duque “solo le resta mandar una nueva terna para escoger Fiscal, aceptando aparentemente que el caso ‘Santrich’ es cosa juzgada”.

En otro de sus apartes, este periódico lanza una dura crítica a la JEP, de la que dice que “ya lleva el diez por ciento del trámite corrido para cumplir sus funciones dentro de los quince años establecidos. En más de doce meses no ha abierto un solo proceso específico contra persona particular que involucre a los máximos responsables del fratricidio colombiano”.

El diario económico La Republica también dedicó su editorial al tema, y, sobre la renuncia de Martínez, apuntó que la decisión del hasta ayer jefe del ente acusador es “respetable y coherente desde lo jurídico, [pero] no deja de meter nuevamente al país político, judicial y económico en un túnel oscuro al cual no se le verá luz hasta que el Gobierno Nacional presente una terna de posibles sucesores para tan importante cargo”.

Los periódicos regionales también sostuvieron la misma línea de argumentación de los dos anteriores, en la que dedicaron más comentarios a la decisión de la JEP que a la renuncia de Martínez. Ninguno pidió que se quedara.

En el caso de El Heraldo, de Barranquilla, que apenas dedica una línea de su editorial a la renuncia de Martínez, destaca que la decisión de la JEP sobre ‘Santrich’ “ha desatado una tormenta política de consecuencias impredecibles. No solo en el ámbito doméstico colombiano, […]”, sino que también podría tener “repercusiones en las relaciones de nuestro país con EEUU”.

Así mismo, destaca “el alto nivel de desacuerdo que hubo en la Sección de Revisión de la JEP” en este caso, evidenciado en el hecho de que “de sus cinco integrantes, dos –las magistradas  Gloria Rodríguez y Claudia López, nada sospechosas de ser topos contra el acuerdo de paz– hicieron salvamento de voto con argumentos muy críticos contra la posición mayoritaria”.

El País, de Cali, tilda el fallo de la JEP como un hecho “demasiado grave para la institucionalidad de Colombia”, y solo recoge la razón de la renuncia del fiscal: “Se consolida en Colombia un estado de cosas antijurídico que conjura contra el Estado de Derecho y expone a la sociedad frente al crimen”.

“La sentencia confirmó los temores sobre la posibilidad de que en la JEP primaran razones distintas al acatamiento del ordenamiento jurídico”, continúa el editorial del diario caleño. “Es lo que dio pie para que el Fiscal afirmara en su renuncia que ‘la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz adoptó una decisión que desafía la evidencia aportada por Estados Unidos y por esta Fiscalía; hace trizas la cooperación judicial internacional; desdice de las obligaciones contraídas por Colombia en los tratados internacionales sobre la materia; confronta abiertamente la Constitución Política y, lo más grave, destruye la muralla que construyó el Acuerdo de Paz entre la reinserción y el narcotráfico’”.

El periódico más importante del occidente del país, El Colombiano, habla también en su editorial sobre Martínez (aunque ese nos es el tema de fondo). Dice que por su renuncia “es inevitable sentir que algo muy profundo se desgarró ayer en la aplicación de la justicia”.