Según indica el noticiero, la empresa no habría visto problema en comenzar a producirlas a particulares, sin importar que los números de las placas y los nombres de los clientes no coincidieran.

Esto permitía que varios delincuentes pudieran ofrecer en internet carros y motos robadas, haciéndolos pasar por legales gracias a la duplicación de las placas, dice la nota.

A través de la página web y redes sociales de Pladicol se ofrecía el servicio por 90.000 pesos más costo de envío a nivel nacional. El coronel Douglas Restrepo, jefe de la Sijín en Bogotá, explicó al noticiero que ese es el valor promedio de una placa de malas características, teniendo en cuenta que una placa original en una secretaría de tránsito cuesta 140.000 pesos.

Restrepo expuso que una placa falsa conocida por los delincuentes como AAA puede tener un valor entre 200.000 y 300.000 pesos.

El jefe de la Sijín señaló en la misma nota periodística que “las personas de esta empresa contactaban a individuos que tuvieran el contrato de fabricación de las placas para que hicieran otras por fuera de la normatividad y obtenían placas originales que no estaban registradas”.

En el informativo se indica que la representante legal de Pladicol fue capturada por la elaboración de placas sin cumplir los requisitos legales y se agrega que se han detectado 4 fábricas que operan de la misma forma.

 

Para tener en cuenta

Si desea cambiar las placas deterioradas de su vehículo, hágalo a través de la Secretaría de Tránsito.

Al comprar un carro por internet es necesario tener especial cuidado en la documentación y verificar toda la información del vehículo en las salas técnicas de identificación de automotores.