El Ejército detalló en un comunicado que “fueron atacados de manera indiscriminada por terroristas” de una compañía de esa guerrilla mientras adelantaban “operaciones de seguridad y defensa” en la infraestructura petrolera.

En el ataque terrorista, en el que el ELN usó “artefactos explosivos improvisados”, murió el soldado profesional Kevin Alexis Espinal Andrade.

Otros cuatro soldados, cuyas identidades no fueron precisadas, resultaron “levemente heridos” y fueron trasladados a un centro médico en Cúcuta.

“Rechazamos enfáticamente el uso de medios y métodos de guerra no convencionales, claramente prohibidos en los postulados del Derecho Internacional Humanitario (DIH), poniendo en riesgo no solo la vida de nuestras tropas, sino la tranquilidad de la comunidad trabajadora de la región”, agregó la información.

El Ejército hace presencia en la región para evitar nuevos atentados contra esa infraestructura petrolera, que ha sido blanco de 19 ataques durante este año que han generado afectaciones al medioambiente y a las comunidades, según la Defensoría del Pueblo.

Precisamente, el director de esa entidad, Carlos Alfonso Negret, pidió este martes a esa guerrilla que cesen esos atentados, pues violan los derechos de las comunidades.

El año pasado, la infraestructura petrolera colombiana sufrió 107 atentados, de los que 89 afectaron al Oleoducto Caño Limón-Coveñas y 18 al Transandino, ubicado en el suroeste del país.

En el Catatumbo, una de las zonas más convulsas del país, operan el Eln, disidencias de las Farc, bandas criminales y un reducto del Ejército Popular de Liberación (Epl), considerado por el Gobierno como una banda narcotraficante.

Esa región, que alberga además extensos cultivos de coca, es una de las zonas más pobres y olvidadas de Colombia y está conformada por los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú.