El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
La reciente renuncia irrevocable de Jorge Lemus a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de Colombia, solicitada directamente por el presidente Gustavo Petro, generó inquietudes sobre la continuidad de los diálogos exploratorios con bandas criminales en ciudades como Barranquilla y el grupo La Inmaculada en Tuluá. Según detalló El Espectador, esta salida ocurre en un contexto clave, justo después de que el 11 de diciembre se revelaran dos resoluciones presidenciales —firmadas con seis días de antelación— que autorizaban iniciar contactos y acercamientos exploratorios con La Inmaculada, una organización también conocida como la Oficina de Tuluá, así como con Los Pepes y Los Costeños, estructuras criminales que operan en el Atlántico.
El objetivo de estos acercamientos, según consta en la resolución citada por El Espectador, es verificar “la voluntad real de paz” de estas bandas y avanzar en posibles acuerdos en línea con los propósitos señalados por el presidente. Para tal fin, se había delegado inicialmente la tarea en el propio Lemus —entonces director de la DNI—, Ricardo Rey, director de contrainteligencia de la misma entidad, y Alexander Rojas. Estos funcionarios contarían con la autorización expresa del Ejecutivo y seguirían instrucciones canalizadas a través del Consejero de Paz.
Sin embargo, la dimisión de Lemus se inscribe en una serie de cambios abruptos dentro del círculo cercano de Gustavo Petro, incluida la salida de Angie Rodríguez, directora del Departamento Administrativo de Presidencia (Dapre), y la del ministro de Igualdad, Juan Carlos Florián, cuyo paso por la cartera estuvo marcado por polémicas relacionadas con la gestión. Ante el vacío, René Guarín fue designado como el nuevo director de la DNI, convirtiéndose así en el cuarto ex M-19 que ocupa ese cargo clave. El propio Lemus reveló en entrevista con Caracol Radio que Guarín asumirá su papel en las comisiones encargadas de los acercamientos y caracterización de integrantes de bandas criminales.
Lemus también participó en acercamientos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), especialmente en intentos de lograr la liberación de agentes secuestrados en Arauca. No obstante, como admitió Lemus, las conversaciones llegaron a un punto muerto, ya que el ELN insistió en dialogar en Arauca, mientras que él consideró necesario elegir otro lugar por razones de seguridad.
La dirección de la DNI ha estado en el foco de controversias desde la salida de Carlos Ramón González, requerido por la justicia y prófugo en Nicaragua debido a presuntos vínculos con el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). Además, la entidad enfrentó escándalos recientes tras trascender investigaciones periodísticas que revelan supuestos nexos entre funcionarios del gobierno Petro y la disidencia de las FARC liderada por Calarcá Córdoba. A raíz de estos señalamientos, la Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión provisional de altos mandos militares e integrantes de la DNI, decisión sustentada en documentos hallados luego de incautaciones a alias “Calarcá” en el municipio de Anorí, según puntualizó Noticias Caracol.
Este entorno de relevos e investigaciones deja abiertas preguntas sobre la estabilidad de los diálogos exploratorios y el rumbo de la inteligencia estatal bajo la dirección de Guarín, particularmente en un momento en que se busca avanzar hacia escenarios de paz con estructuras armadas al margen de la ley.
¿Qué implica el concepto de “caracterización” de miembros de bandas criminales en estos procesos de diálogo?
El término “caracterización” empleado en el contexto de la resolución presidencial mencionada por El Espectador, hace referencia a un proceso de identificación detallada y análisis de los miembros que conforman las estructuras criminales involucradas en los acercamientos. Esta labor consiste en registrar información sobre los integrantes, roles internos y niveles de influencia, aspectos fundamentales para verificar su representatividad y legitimidad en un proceso de diálogo.
La caracterización permite también entender la dinámica interna de los grupos, facilitando la toma de decisiones informadas sobre inclusive la viabilidad de formalizar acuerdos o avanzar hacia mesas oficiales. En el caso colombiano, este paso es crucial para garantizar que los interlocutores realmente tienen poder de decisión y capacidad de cumplimiento, un aspecto determinante en la histórica complejidad de los procesos de paz con estructuras armadas ilegales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué dijo Gustavo Petro sobre tensión entre Estados Unidos y Ecuador?
El presidente Gustavo Petro encabezó en Puerto Asís, Putumayo, el acto protocolario de destrucción de material bélico entregado por la disidencia conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), como parte de los avances hacia la paz total.
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